Pues para nosotros es aquella que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su relevancia y frescura. Se basa en elementos universales y emociones que son atemporales, lo que la hace resistente a las tendencias y modas musicales del momento. La música atemporal puede ser de cualquier género y estilo, desde jazz hasta pop, y desde reggae hasta música latina.
Ejemplos de música atemporal incluyen:
En cuanto al jazz, “Take Five” de Dave Brubeck, lanzada en 1959. Esta canción sigue siendo popular y reconocida por su innovación rítmica y su melodía pegajosa.
Otra canción de jazz atemporal es “My Favorite Things” de John Coltrane, que sigue siendo una de las canciones más conocidas de jazz incluso después de más de 50 años.
En el funk, “Superstition” de Stevie Wonder es un ejemplo de música atemporal que sigue siendo popular incluso después de su lanzamiento en 1972. Su groove y su melodía son inconfundibles y han sido sampleadas en numerosas canciones de otros géneros.
En el reggae, “One Love” de Bob Marley es un ejemplo de música atemporal, con su mensaje de amor y unidad que resuena en todo el mundo y sigue siendo relevante en la actualidad.
En el pop, “Yesterday” de The Beatles es un ejemplo de música atemporal. Lanzada en 1965, sigue siendo una de las canciones más versionadas y populares de la historia de la música.
En la música latina, “La Bamba” es un ejemplo de música atemporal. Esta canción tradicional mexicana ha sido versionada por muchos artistas a lo largo de los años, incluyendo la versión de Ritchie Valens en 1958, que sigue siendo popular en todo el mundo.
En fin, la música es el lenguaje universal que trasciende el tiempo y el espacio, y la música atemporal es aquella que jamás pasa de moda ni pierde su brillo.
Es una música que nace del alma, que se conecta con los sentimientos, y que se graba en el corazón de quien la escucha, como un recuerdo inolvidable.
La música atemporal es como una semilla que germina en cualquier época, y que crece en el corazón de las personas, sin importar su origen o su cultura.
Es una música que se nutre del presente, pero que a su vez se alimenta del pasado, creando un puente emocional entre las generaciones, que trasciende las barreras del tiempo.
La música atemporal es un legado, una herencia que se transmite de generación en generación, que nos habla de lo que somos y de lo que fuimos, y que nos une en una sola voz.
Por eso, la música atemporal trasciende, porque es un reflejo de la humanidad, una manifestación de lo que nos mueve, de lo que nos hace vibrar y sentir.
Y así, mientras siga latiendo el corazón humano, la música atemporal seguirá sonando, como un eco de lo que fuimos, y una promesa de lo que seremos.
Por esto y muchas otras razones, La Peña del Simio es…música atemporal.